La implantación de VeriFactu vuelve a cambiar de calendario. Hacienda ha planteado un nuevo aplazamiento de las obligaciones pendientes relacionadas con los sistemas informáticos de facturación, situando octubre de 2028 como nuevo horizonte previsto.
La noticia supone un respiro para muchas empresas y autónomos que estaban preparando la adaptación de sus programas de facturación durante 2027.
Sin embargo, hay algo que conviene tener claro: VeriFactu no desaparece. El cambio previsto afecta a los plazos, no al objetivo de modernizar y controlar los sistemas de facturación.
¿Qué cambia con el nuevo aplazamiento de VeriFactu?
Hasta ahora, muchas empresas y profesionales tenían 2027 como referencia para adaptar sus sistemas de facturación a las nuevas exigencias.
Con el cambio anunciado por Hacienda, las obligaciones pendientes se aplazarían hasta octubre de 2028, buscando una mayor coordinación con el calendario de implantación de la factura electrónica entre empresas y profesionales.
Esto permitiría disponer de más tiempo para revisar los programas utilizados, estudiar las necesidades tecnológicas y planificar las inversiones necesarias.
No obstante, es importante esperar a la aprobación y publicación de la normativa correspondiente para confirmar los plazos definitivos y su aplicación a cada tipo de contribuyente.
¿Por qué Hacienda plantea retrasar VeriFactu?
Uno de los principales motivos es evitar que empresas y autónomos tengan que realizar dos adaptaciones tecnológicas en un periodo de tiempo muy reducido.
Por un lado, la adecuación de los programas de facturación a los requisitos de los sistemas informáticos de facturación.
Por otro, la implantación de la factura electrónica obligatoria en las operaciones entre empresas y profesionales.
Aunque ambos cambios están relacionados con la digitalización, implican obligaciones diferentes.
Coordinar sus calendarios permitiría reducir duplicidades, facilitar la adaptación de los proveedores tecnológicos y evitar inversiones precipitadas.
VeriFactu y factura electrónica: ¿son lo mismo?
No. Y esta es una de las dudas más frecuentes.
VeriFactu y la normativa de los sistemas informáticos de facturación se centran en cómo deben funcionar los programas utilizados para emitir facturas.
Su objetivo es garantizar que los registros de facturación cumplan determinados requisitos de integridad, conservación, trazabilidad e inalterabilidad.
Además, conviene diferenciar el conjunto de requisitos aplicables a estos sistemas de la modalidad VERI*FACTU, que permite remitir registros de facturación a la Agencia Tributaria.
Por su parte, la factura electrónica B2B regula la emisión y el intercambio electrónico de facturas en las operaciones entre empresarios y profesionales, con los requisitos y calendarios que establezca su normativa.
Por tanto, utilizar un programa adaptado a los requisitos de facturación no significa necesariamente cumplir todas las futuras obligaciones de factura electrónica.
¿Pueden los autónomos olvidarse de VeriFactu hasta 2028?
La respuesta es no.
El aplazamiento previsto ofrece más margen para prepararse, pero no elimina la necesidad de revisar cómo se gestionan actualmente las facturas.
Especialmente si estás pensando en cambiar de programa, contratar un ERP o renovar el sistema que utilizas en tu negocio.
Antes de realizar una inversión, conviene preguntar al proveedor:
- ¿El programa estará adaptado a los requisitos de los sistemas informáticos de facturación?
- ¿Permitirá cumplir las obligaciones de factura electrónica cuando resulten aplicables?
- ¿Incluye las futuras actualizaciones normativas?
- ¿Tendrán esas actualizaciones un coste adicional?
- ¿Qué soporte ofrecerá durante el proceso de adaptación?
Resolver estas cuestiones ahora puede evitar tener que cambiar de herramienta nuevamente dentro de unos meses.
Qué deberían hacer las empresas durante este periodo
Aunque el calendario se amplíe, la preparación puede comenzar desde ahora.
El primer paso es revisar el sistema de facturación utilizado y comprobar si el proveedor tiene prevista su adaptación.
También es recomendable ordenar los procedimientos internos relacionados con la emisión de facturas, las rectificaciones, los cobros y la conservación de documentación.
En empresas con un volumen elevado de operaciones, este periodo puede servir para detectar procesos manuales que convendría automatizar.
La clave no es cambiarlo todo inmediatamente, sino planificar la transición de forma ordenada.
Un aplazamiento que puede convertirse en una oportunidad
La digitalización de la facturación supone un cambio importante para empresas y autónomos, especialmente para quienes todavía utilizan herramientas poco integradas o procedimientos manuales.
Disponer de más tiempo puede facilitar la elección de un programa adecuado, la formación del personal y la adaptación de los procesos administrativos.
Lo importante es aprovechar ese margen para tomar decisiones con información suficiente y evitar cambios de última hora.
Cierre
VeriFactu se retrasa, pero la transformación de la facturación sigue adelante.
En GAPYME Asesores ayudamos a empresas y autónomos a comprender sus obligaciones fiscales, revisar sus sistemas de facturación y prepararse para los próximos cambios normativos.
Más margen hoy. Más preparación para mañana.