Ayudar económicamente a un hijo a comprar una vivienda es una situación muy habitual. Los padres pueden aportar dinero para la entrada, ayudar a pagar determinadas cuotas de la hipoteca, financiar una reforma o asumir algún gasto relacionado con la compra.
Sin embargo, desde el punto de vista fiscal, no basta con hacer una transferencia o enviar un Bizum. Lo importante es determinar qué representa realmente ese dinero.
¿Es una cantidad que los padres entregan y no esperan recuperar? ¿O se trata de un préstamo que el hijo tendrá que devolver?
La diferencia es importante porque una donación y un préstamo tienen tratamientos fiscales distintos.
Si el dinero no se devuelve, puede considerarse una donación
Cuando unos padres entregan dinero a un hijo sin obligación de devolverlo, estamos, con carácter general, ante una donación.
Esto puede ocurrir tanto si se entregan 20.000 euros para la entrada de una vivienda como si periódicamente se envían cantidades para ayudar con la hipoteca.
El medio utilizado no cambia la naturaleza de la operación. Puede realizarse mediante:
- Transferencia bancaria.
- Ingreso en cuenta.
- Bizum.
- Cualquier otro medio de pago.
Por tanto, la pregunta relevante para Hacienda no es cómo se ha enviado el dinero, sino si existe o no obligación de devolverlo.
Si estamos ante una donación, deberá tenerse en cuenta el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y cumplir las correspondientes obligaciones de declaración.
¿Qué ocurre con las donaciones de padres a hijos en Andalucía?
En Andalucía existen importantes beneficios fiscales para determinadas donaciones entre familiares directos. Esto puede reducir considerablemente el coste fiscal de la operación cuando se cumplen los requisitos establecidos.
Pero que exista una bonificación no significa que la donación pueda hacerse sin documentarla o declararla.
Para beneficiarse correctamente de las ventajas fiscales aplicables es fundamental revisar previamente aspectos como el parentesco, la forma de documentar la operación, los plazos de presentación y, cuando corresponda, el destino del dinero.
Por ello, realizar primero la transferencia y consultar después puede complicar innecesariamente una operación que, bien planificada, podría haberse formalizado correctamente desde el principio.
¿Y si los padres quieren recuperar el dinero?
Existe otra posibilidad: que la ayuda familiar sea realmente un préstamo entre particulares.
Unos padres pueden prestar dinero a un hijo para ayudarle con su vivienda y pueden hacerlo incluso sin cobrar intereses.
En este caso, resulta especialmente importante documentar la operación y establecer claramente:
- La cantidad prestada.
- El plazo de devolución.
- La forma en que se realizarán los pagos.
- La existencia o no de intereses.
- Cualquier otra condición acordada.
Además, aunque un préstamo entre particulares pueda no implicar el pago efectivo de determinados impuestos, sí puede conllevar obligaciones formales que conviene cumplir correctamente.
Si dices que es un préstamo, debe comportarse como un préstamo
Este es uno de los puntos más importantes.
No basta con redactar un documento indicando que el dinero es un préstamo si posteriormente nunca se devuelve.
Las devoluciones deberían poder acreditarse mediante movimientos bancarios u otros justificantes que permitan demostrar que existe una verdadera obligación de reintegro.
Si Hacienda analiza la operación y entiende que el supuesto préstamo encubre en realidad una entrega gratuita de dinero, podría considerarlo una donación y exigir la tributación correspondiente.
¿Qué opción es mejor: donación o préstamo?
No existe una respuesta única.
La mejor fórmula dependerá de la cantidad entregada, de si existe intención real de devolución, de la situación económica de padres e hijos y de los beneficios fiscales que puedan resultar aplicables.
Por eso, antes de realizar la transferencia, conviene decidir correctamente qué operación se está haciendo y cómo debe documentarse.
Cierre
Ayudar a un hijo a comprar una vivienda o pagar su hipoteca no debería convertirse en un problema con Hacienda. La clave está en definir desde el principio si el dinero se entrega como donación o como préstamo y formalizarlo correctamente.
En Gapyme estudiamos cada situación, preparamos la documentación necesaria y ayudamos a formalizar estas operaciones familiares con seguridad.
Porque entre familiares también conviene dejar el dinero claro.